¿Queremos realmente innovar?

Estrenamos la nueva web de Funts Project
marzo 10, 2017

La capacidad innovadora está, la necesidad de innovar está, entonces ¿por qué no avanza la innovación en las organizaciones? Esta es una de las preguntas que nos seguimos haciendo y más ahora cuando vamos a hablar de innovación en modelos de negocio y de generación de la capacidad innovadora en dos formaciones de Hobetuz, organizadas por Fundación EDE y que vamos a impartir próximamente desde Funts Project y Dinamik Ideas.

¿Acaso ha pasado ya la moda de hablar sobre innovación? Son tantos los cursos, charlas, sesiones de trabajo en las que se ha tratado este tema en estos últimos años que quizá exista la impresión de que no hay nada nuevo que decir al respecto. En ocasiones puede parecer que la misma palabra se ha gastado por su constante mención (que no por llevarla a la acción). Es cierto que son muchos los libros que se han editado recogiendo el detalle del proceso exitoso de innovación, las claves de la misma, cómo desarrollarla, implementarla, facilitando herramientas, mostrando las distintas caras de la innovación, el arte, el viaje…Y ante esta gigante ola que ha colmado los estantes de muchas bibliotecas, también virtuales, en estos tiempos nos preguntamos ¿para qué quieren, realmente, las organizaciones innovar? 

Hace no mucho leí una frase que decía algo así como que todos queremos ser innovadores pero no queremos cambiar. Tal vez esta premisa sea extensible a las organizaciones. Es obvio que debemos, como organizaciones, ser innovadoras para hacer y ofrecer distinto, positivo, competitivo y mantenernos en el mercado. Pero al mismo tiempo exigimos que esa misma innovación no sea demasiado disruptiva, no vaya a alterar el clima, ni demasiado cara, no vaya a afectar a la cuenta de resultados, ni demasiado arriesgada, no vaya a poner en solfa el lugar de la compañía en el mercado, ni demasiado extraña, no vaya a ser que confunda a los clientes y nos rechacen por estrambóticos. Vamos, que, como la carta que se escribe a los Reyes Magos, lo pedimos todo, aunque resulta evidente que ese todo no podemos lograr; debemos priorizar.

«Without an innovation strategy, different parts of an organization can easily wind up pursuing conflicting priorities—even if there’s a clear business strategy». *Artículo publicado en junio de 2015 por HBR

Y diseñar una estrategia de innovación, además de la estrategia empresarial que exista en cada organización, es un camino que no siempre se toma. Diseñar y alinear estas dos estrategias puede equilibrar la tensión entre el movimiento de cambio de la propia innovación y la necesidad de estabilidad de la propia estructura evitando así conflictos futuros. Aunque trazar esta estrategia de innovación resulte costoso, y no siempre haya tiempo ni recursos para hacerlo, tal vez sí se pueda reflexionar en torno a unas preguntas que aclaren el proceso: ¿cuánto queremos arriesgar (las personas, los equipos, la organización) para mantenernos vivos?, ¿qué precio estamos dispuestos a pagar por generar innovación?, ¿cómo podemos hacer para lograr ese cambio sin tocar lo que no queremos perder?

Entendemos que el desarrollo de la innovación es todo un desafío que obliga a analizar, evaluar, proyectar, decidir, elegir o dejar muchas cosas para que las personas que están detrás no se vean afectados por esa ola y sepan qué hacer y qué no hacer sin llegar a ahogarse. Cómo gestionar este desafío es uno de los debates que queremos llevar a estos dos espacios de formación que os hemos presentado al comienzo. Os esperamos para seguir conversando.

Más información de los cursos:

Formación en innovación en modelos de negocio

Generación de la capacidad innovadora

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Promovemos el cambio en las personas y en las organizaciones

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